Víctor Cañas Collado es un arquitecto, profesor universitario y ex diplomático de Costa Rica.

Como arquitecto es uno de los mayores representantes de la arquitectura costarricense contemporánea. Es uno de los pocos arquitectos costarricenses (junto con Avy Aviram, Javier Rojas, Rolando Barahona, y algunos otros) que usa alta tecnología en sus proyectos (arquitectura high tech, si se quiere), la cual combina con planteamientos espaciales característicos del modernismo.

A pesar de haber realizado proyectos en madera, en su obra predomina el uso del vidrio, concreto, piedra y acero, estableciendo un diálogo sincero entre el interior y el exterior, y enfatizando la luz como elemento central de generación del espacio.

Proyectos


Sus proyectos solían ubicarse en zonas urbanas, como es el caso del Centro Creativo, en Montes de Oca, o Elmizú, (vivienda y oficina), ubicado al oeste de San José, pero en años recientes el perfil de sus clientes ha cambiado, lo cual ha trasladado su área de trabajo a zonas rurales, principalmente playas del Pacífico norte de Costa Rica.

Premios

- Premio Metalco en la V Bienal de Arquitectura y Urbanismo (2000), Costa Rica, por mejor uso del acero en un proyecto arquitectónico. Proyecto: Centro Creativo


- Primer lugar IV Bienal de Arquitectura y Urbanismo (1998). Proyecto Casas de Playa

- Primer lugar VII Bienal de Arquitectura y Urbanismo (2005). Proyecto Casa Holmes

- Premio Maranta, otorgado por la Asociación de Arquitectos Paisajistas (2005). Proyecto Casa Holmes

                                         
                                   
La influencia de Ignacio Díaz Morales fue definitiva en la producción arquitectónica jalisciense contemporánea. Nació el 16 de noviembre de 1905 en Guadalajara, Jalisco. Sus estudios en la Escuela Libre de Ingenieros, lo llevaron a recibir el título de Ingeniero Civil y Arquitecto en octubre de 1928.


El joven ingeniero-arquitecto entró a trabajar en 1930 al Ferrocarril del Sudpacífico, compañía estadounidense que tenía su sede en Guadalajara, donde desempeñó una labor incansable. Proyectó y construyó la estación de Nogales, en la que proclamó mediante la arquitectura que "México estaba allí"; después creó las de Guaymas, Ruiz y otras; así como "casas de acción" para los ferrocarrileros. Por desgracia éstas últimas han desaparecido, pero permanece de ese periodo el Gran Hotel Playa de Cortés, que construyó al ganar el concurso al arquitecto neoyorquino Alfred Hopkins.

Dentro de su destacada labor profesional en el campo del diseño y construcción de edificios arquitectónicos y de espacios urbanos, descolló su atinada intervención en la conclusión o remodelación de algunos de los más valiosos edificios patrimoniales y de los más distinguidos espacios abiertos de Guadalajara.


Díaz Morales construyó en 1930 una casa para Trinidad Morales, famosa por su jardín interior, mismo que se convirtió en lección para los arquitectos al mencionar su creador una frase que bien pudiera ser su lema: "Concebir primero la cosa poética y alrededor de ella levantar los muros."

A mediados de los años treinta, se interesó por el urbanismo y concibió la cruz de plazas en torno a la catedral tapatía, que se hizo realidad quince años más tarde. A él se deben también la Plaza de la Liberación, el Templo Expiatorio y su plaza, la Capilla de las Mercedarias, la Parroquia de Nuestra Señora de la Paz y el Seminario Conciliar; la remodelación del Teatro Degollado, del Hospicio Cabañas y de la catedral de Tuxtla Gutiérrez. Además de numerosas residencias en Guadalajara y conjuntos habitacionales.

Casi desde el comienzo de su trabajo como arquitecto, las obras de Ignacio Díaz Morales llevan a sus extremos el desnudamiento, la depuración de funciones y formas y la honestidad como principio plástico, cualidades que no impedían que su alma romántica se colara por todos los rincones.


Fue fundador de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Guadalajara en 1949, la primera en ésta ciudad. Invitó al alemán Mathías Goeritz a participar en la escuela como catedrático y apoyo en la orientación de la enseñanza de la arquitectura. El mismo Díaz Morales fungió como director de la escuela desde su inicio hasta 1963. También fueron fundadas por él la Sociedad de Ingenieros y Arquitectos, Arquitectura A.C., conocida como Arquitac y Arquitectura Sacra, instituciones que han dejado una marcada huella en el medio de los arquitectos de Jalisco.


Abraham Zabludovsky Kraveski (México, D.F., 1924 - México, D.F., 2003) fue un arquitecto mexicano. Estudió en la Escuela Nacional de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México. Se recibió obteniendo Mención Honorífica con el tema "Unidad de Habitación Colonia Hipódromo", trabajó en el taller del Arquitecto Mario Pani Darqui y comenzó su práctica profesional privada en 1950.

Realizó una extensa labor profesional en México y en el extranjero, proyectando y construyendo más de 200 obras, principalmente residencias, unidades de habitación, edificios bancarios y centros culturales. Su obra atiende a los rasgos propios del lugar, delineando un lenguaje propio caracterizado por la revaloración del muro, la búsqueda de texturas durables, particularmente mediante el empleo del concreto cincelado con grano de mármol expuesto y una concepción espacial que retoma la tradición de la Arquitectura Mexicana de patios, pórticos y taludes que relacionan el interior de los edificios con el espacio urbano.



Miembro del Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México; Académico Emérito y Fundador de la Academia Nacional de Arquitectura; Miembro Honorario de The American Institute of Architecs; Profesor y Académico de la Academia Internacional de Arquitectura de Sofía, Bulgaria; Miembro Fundador del Centro de Arte y comunicación de Buenos Aires, Argentina (INCA+A). Ha recibido a lo largo de su carrera diversos reconocimientos, como el Premio Nacional de Ciencias y Artes en Bellas Artes en 1982*, el Gran Premio Latinoamericano en la Bienal de arquitectura de Buenos Aires, Argentina en 1989*; el Premio del Instituto Mexicano del Cemento y del Concreto con el Centro Financiero Banamex en 1989*; la Medalla de Oro en la Bienal Mundial de Arquitectura en Sofía, Bulgaria con la sala de Usos Múltiples en Celaya, Guanajuato en 1991. La Presea Ciudad de México en 1991; la Medalla de Oro en la Bienal de Arquitectura de México con la ampliación del complejo Banamex Cuadra en 1992*; el Premio de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística por el mejor trabajo de Arquitectura en el Estado de Aguascalientes, Ags en 1992; Creador Emérito de Artes en 1993; el Gran Premio Ex Aequo en la Segunda Bienal Internacional de Arquitectura de Brasil, BIAB'94*. La Mención de Honor Internacional en la Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito, Ecuador en 1994; el Premio VITRUVIO en Buenos Aires, Argentina en mérito a su trayectoria en la Arquitectura Latinoamericana por méritos excepcionales en la creación y en el aporte a la cultura de los pueblos en 1994.

Su obra se ha exhibido en importantes eventos y museos de diversos países como Argentina, Brasil, Canadá, Ecuador, Estado Unidos, España y México. Una exposición selecta de su obra se ha presentado recientemente en Barcelona, Madrid, Pamplona y la Coruña en España.


Ricardo Legorreta Vilchis (México, D. F., 7 de mayo de 1931) es un arquitecto mexicano.


Ricardo Legorreta  ha llegado a ser uno de los más reconocidos arquitectos mexicanos a nivel internacional. Su obra es reconocida por amplios sectores de la sociedad debido a la constancia de su trabajo, la congruencia de sus ideas y la permanencia de valores  universales en arquitectura.


La obra  de Legorreta se basa en el manejo de las proporciones, en la creación de espacios elementales, en el color intenso y la contundencia de elementos estructurales y arquitectónicos, los cuales son integrados en escasos materiales y una escala monumental. Su arquitectura es regional y responde a las necesidades de su entorno.


A lo largo de su carrera ha recibido críticas que denotan la referencia de arquitectura de Luis Barragán

En la larga lista de edificaciones que componen su carrera incorpora siempre piezas artísticas de talentosos pintores y escultores ya sean mexicanos o internacionales, entre los que se encuentran: Rufino Tamayo, Mathías Goeritz, Alexander Calder, Isamu Noguchi, Rodolfo Morales, Juan Soriano, Pedro Coronel, José Luis Covarrubias, Vicente Rojo, Sebastian y Javier Marín entre otros.

El [Hotel Camino Real] de la Ciudad de México en Polanco, es quizás la obra clásica por excelencia de este arquitecto, y es el primero de una serie de hoteles que proyecta para esta cadena de hoteles. En el proyecto de este hotel cuenta con la colaboración del arquitecto Luis Barragán. En este lugar es depositario de valiosas obras artísticas del s.XX tales como: en el patio de ingreso Isamu Noguchi cautiva la atención de propios y extraños con su fuente de eterno movimiento, la celosía monumental y símbolo de esta cadena hotelera es obra del escultor y pintor Mathías Goeritz, autor también del gran cuadro dorado a manera de retablo barroco, en el lobby del hotel la gran escultura el acero del alemán Alexander Calder, Rufino Tamayo participa con un mural de más de 60 metros cuadrados en tonos grises y violetas, así mismo el pintor oaxaqueño Rodolfo Morales crea dos obras NaÏf para este sitio, el artista zacatecano Pedro Coronel pertenciente al los pintores llamados de La Ruptura presenta una obra abstracta de círculos brillantes y el gran viajero José Luis Covarrubias pinta un bodegón para el restaurante.


Teodoro González de León (México, D.F., 28 de mayo de 1926), es un arquitecto mexicano. Creador de numerosas obras y espacios contemporáneos en la Ciudad de México.


Breve nota biográfica [editar]Nació el 28 de mayo de 1926 en la Ciudad de México. Estudió en la Escuela Nacional de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México. De 1942 a 1947 trabajó con Carlos Obregón Santacilia, Carlos Lazo y Mario Pani Darqui. Participó en el anteproyecto de la Ciudad Universitaria con los arquitectos Armando Franco y Enrique Molinar.




Gracias a una beca del gobierno mexicano trabajó durante 18 meses en el taller de Le Corbusier en Francia, a partir de 1947, en donde colaboró como residente en la Unidad Habitacional de Marsella.

La mayor parte de su obra se concentra en la Ciudad de México, realizada durante décadas en conjunto con Abraham Zabludovsky (1924-2003), conservando ambos despachos importantes y colaborando en sociedad a nivel práctico.


Arquitecto de renombre internacional ha sido congruente con una amplia visión del movimiento moderno, convencido de la estética de la abstracción. Autor de obras de gran tamaño muchas de ellas en la Ciudad de México, famoso por el uso del concreto cincelado en enormes bloques minimalistas que le impusieron un sello característico en todas sus obras. Algunos autores lo denominan brutalista.

Fundador de una corriente de pensamiento arquitectónico consumada en México basada en la honestidad del material, la simpleza en la composición y la abstracción. Su obra hace una genuina referencia involuntaria a grandes ejemplos de arquitectura prehispánica como Teotihuacán y Monte Albán.


Luis Barragán Morfín (n. Guadalajara, Jalisco, México; 9 de marzo de 1902 - México, D. F.; 22 de noviembre de 1988) fue uno de los arquitectos mexicanos más importantes del siglo XX y único de su nacionalidad en obtener el Premio Pritzker en 1980. Luis Barragán es uno de los arquitectos más influyentes de la modernidad mexicana, su obra es notoria en arquitectos actuales no sólo en aspectos visuales sino conceptuales. Sus edificaciones son frecuentemente visitadas por estudiantes y catedráticos de arquitectura de prácticamente todo el orbe.

Entre 1927 y 1936 ejerció su práctica profesional en Guadalajara remodelando y proyectando casas, con un estilo derivado tanto de las influencias de la arquitectura mediterránea como de las locales. Su primera obra en forma fue la remodelación de la casa del Licenciado Emiliano Robles León, notable abogado tapatío cuya casa estaba en la esquina de las calles Pavo y Madero. En dicha remodelación destacó el trabajo de la madera en barandales y puertas, diseñadas por el mismo Barragán, así como el patio central, dotado de una fuente. Encantado por el resultado de la obra del joven arquitecto, el señor Robles León le encargó posteriormente el proyecto para diversas casas para renta así como el de su casa de descanso en Chapala. En 1931 viajó a Nueva York donde conoció a Frederick Kiesler y se publicó por primera vez en el extranjero un artículo sobre su obra en Architectural Review y House and Gardens. Posteriormente fue a residir en la Ciudad de México, donde proyectó varias construcciones habitacionales de inspiración funcionalista y con carácter netamente comercial, en su etapa conocida como racionalista.En 1951 visitó Marruecos.

Sin embargo, su interés por los jardines y la arquitectura paisajista y su deseo de no depender financieramente de sus clientes lo llevaron a la práctica de promotor inmobiliario. En 1945 diseñó y creó el plan de urbanización del Pedregal de San Ángel junto a otros arquitectos, entre ellos Max Ludwig Cetto Day, cuya casa fue la primera erigida en la zona. En 1943 adquiere unos terrenos en Tacubaya donde construye una primera casa (después conocida como Casa Ortega) y posteriormente su propia residencia anexa a un taller en 1947, la cual fuera declara por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad[1] a partir de 2004 y que manifiesta plenamente su propio lenguaje arquitectónico, conocida como Casa Luis Barragán

Arquitecto Mario Pani


Mario Pani Darqui (n. México, D. F.; 29 de marzo de 1911 - México, D. F.; 23 de febrero de 1993) fue un arquitecto y urbanista mexicano. Gran promotor de las ideas de Le Corbusier en México. Su legado abarca 136 proyectos en los que abordó todas las tipologías: viviendas, escuelas, edificios públicos, hospitales, hoteles, oficinas, edificios comerciales, aeropuertos, planes urbanos.

Buena parte de las innovaciones urbanas y arquitectónicas de mitad de siglo XX en México llevan el sello de Mario Pani. Personaje capaz de inventar cada frase de una prolífica trayectoria, su lucidez y convicción le permitieron llevar a cabo el primer hotel internacional de México, el primer multifamiliar, el primer condominio, la primera ciudad satélite.

Importó las tendencias más novedosas de la primera mitad del siglo XX y dio forma a una buena parte de la fisonomía urbana de la Ciudad de México, con edificios emblemáticos y característicos de dicha urbe como la Ciudad Universitaria de la UNAM, el Conjunto Urbano Nonoalco Tlatelolco, la Escuela Normal de Maestros, el Conservatorio Nacional de Música y diversos multifamiliares.




Los problemas de urbanismo y planificación le absorbieron considerablemente, pues desde 1945 elaboró un vasto proyecto para el Crucero de Reforma-Insurgentes del cual sólo se concretó el Hotel Plaza. En su taller de urbanismo que abrió en 1948 junto con el arquitecto José Luis Cuevas se trazaron, entre otros proyectos de magnitud, los de la planificación de la zona sur-oriente de la Ciudad de México, la industrial de Guadalajara, Jalisco, la regional de Acapulco, Guerrero, y el de la región henequenera de Yucatán. Compartiendo responsabilidad con el arquitecto Enrique Del Moral, tuvo a su cargo la planificación general y proyecto de conjunto de la Ciudad Universitaria de la UNAM.



Pani fue un gran innovador de la morfología urbana de la Ciudad de México y construyó en la mayor parte de ella, desarrollando y participando en los planes urbanísticos más ambiciosos e importantes del siglo XX en México, como Ciudad Satélite (que diseñó junto con Domingo García Ramos y José Luis Cuevas), Tlatelolco, los multifamiliares Juárez y Miguel Alemán, y el Condominio en la Av. Paseo de la Reforma, el primero de su tipo en el país.





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